Entrada de pago
La Catedral de León, conocida como la Pulchra Leonina, es una de las grandes catedrales góticas de Europa y la más francesa de España, construida en el siglo XIII siguiendo el modelo de las catedrales de Reims y Chartres. Su gran tesoro son las vidrieras: casi 1.800 metros cuadrados de vidrios de colores, entre los siglos XIII y XX, que hacen que el interior parezca hecho más de luz que de piedra. Para verlas en su máximo esplendor, ve en una mañana soleada, cuando la luz tiñe la nave de rojos, azules y amarillos.
La visita incluye el claustro y el museo catedralicio, y en temporada se organizan visitas a las cubiertas y nocturnas. León está en el Camino de Santiago, y muchos peregrinos se detienen aquí. Fuera, la plaza de Regla tiene una de las mejores vistas de la fachada. A pocos minutos están la Casa Botines, obra de Gaudí, la Real Colegiata de San Isidoro, con su panteón románico pintado, y el Barrio Húmedo para tapear.