Entrada de pago
El Castillo de Cardona, en lo alto de una colina sobre el río Cardener, a una hora y media de Barcelona, es una de las fortalezas medievales más importantes de Cataluña. El recinto conserva la torre de la Minyona, del siglo XI, y la colegiata románica de Sant Vicenç, una joya del primer románico. Orson Welles lo eligió para Campanadas a medianoche (1965), su adaptación de los personajes de Shakespeare en torno a Falstaff, rodada en varios escenarios de España.
Hoy parte del castillo es un Parador de Turismo, donde se puede dormir entre muros de mil años, y el resto se visita. A sus pies está una de las grandes curiosidades geológicas de Europa: la Montaña de Sal, una montaña de sal casi pura explotada desde época romana, que se visita en el Parque Cultural de la Montaña de Sal, con un recorrido por las galerías de la antigua mina. El pueblo de Cardona tiene un casco antiguo de calles empinadas.