Entrada de pago
La Casa Milà, conocida como La Pedrera por su fachada ondulada de piedra, es uno de los edificios más célebres de Gaudí y Patrimonio de la Humanidad. Construida entre 1906 y 1912 en el Passeig de Gràcia, fue tan rompedora que los barceloneses de la época se burlaban de ella. Hoy es visita imprescindible: el recorrido incluye un piso amueblado de principios del siglo XX, el desván de arcos catenarios, con una exposición sobre la obra de Gaudí, y sobre todo la azotea, con sus chimeneas que parecen guerreros con casco y vistas a la Sagrada Família.
Por las noches se organizan visitas especiales con proyecciones. A pocos pasos, en la misma avenida, está la Casa Batlló, y entre ambas, las tiendas y terrazas del Passeig de Gràcia. Compra la entrada con antelación y, si puedes, sube a la azotea a última hora de la tarde, cuando el sol tiñe la piedra.