Dubrovnik es Desembarco del Rey de piedra: sus murallas, callejones y hasta la isla de enfrente aparecieron temporada tras temporada. A tres horas, el palacio romano de Split se convirtió en la ciudad esclava de Meereen.
El "paseo de la Vergüenza" de Cersei son estas escalinatas barrocas del casco antiguo, junto a la catedral. De día están llenas de turistas haciendo la misma foto.
La fortaleza sobre el mar que hizo de Fortaleza Roja, el castillo de los Lannister en Desembarco del Rey. El billete de las murallas incluye la entrada.
Casi dos kilómetros de murallas medievales intactas alrededor del casco antiguo: el propio Desembarco del Rey, recorrible a pie con vistas al Adriático.
Un palacio romano del siglo IV convertido en ciudad viva: sus sótanos hicieron de mazmorras de Meereen. Se llega a Split en 3 horas de coche o ferry desde Dubrovnik.
Esta ruta se hace entera desde Dubrovnik en 3-4 días: las cuatro primeras paradas están en la propia ciudad o a un paseo en barco, Trsteno queda a 20 minutos en coche, y Split (Meereen) a unas 3 horas por la costa dálmata, en coche o en ferry.