Entrada de pago
El Pont du Gard es un acueducto romano del siglo I, levantado para llevar agua hasta Nemausus, la actual Nimes, y es Patrimonio de la Humanidad. Tiene tres pisos de arcos de piedra superpuestos, de casi cincuenta metros de altura sobre el río Gardon, y lo más asombroso es que se construyó sin argamasa, encajando bloques enormes con una precisión que todavía se estudia. Puedes cruzarlo por el puente del siglo XVIII adosado a su piso inferior y verlo desde las dos orillas. El recinto incluye un museo sobre la ingeniería romana y senderos entre olivos y garriga mediterránea, con miradores.
En verano, el plan local es bañarse en el río con el acueducto encima y hacer pícnic en la orilla. Cerca están Uzès, con su mercado de los sábados, Nimes con su anfiteatro romano y Aviñón. Prueba la brandada de bacalao de Nimes y el vino de la zona. La entrada suele pagarse por vehículo o persona; consulta tarifas antes. Ve temprano o al atardecer, cuando la luz dora la piedra.