Entrada de pago
El castillo de Kronborg, en Helsingør, domina el estrecho de Öresund, el paso entre Dinamarca y Suecia que durante siglos cobraba peaje a todos los barcos. Shakespeare lo convirtió en el Elsinor de Hamlet, y desde entonces la obra se ha representado en su patio: por aquí han pasado montajes con Laurence Olivier, Kenneth Branagh o Jude Law, y cada verano se celebra un festival dedicado a Shakespeare. El edificio actual es una joya renacentista, Patrimonio de la Humanidad, con salón de baile, capilla y, bajo tierra, unas casamatas oscuras y húmedas donde descansa la estatua de Holger el Danés, el héroe que según la leyenda despertará si el país está en peligro.
Junto al castillo está el Museo Marítimo de Dinamarca, excavado en un antiguo dique seco, y el casco antiguo de Helsingør tiene calles adoquinadas y cafés. Se llega en tren desde Copenhague en menos de una hora. Consejo: lleva una prenda de abrigo para las casamatas y consulta antes de ir el programa de representaciones.