Entrada de pago
En Chitty Chitty Bang Bang (1968), el musical de Ken Hughes con Dick Van Dyke, el castillo de Neuschwanstein hace de residencia del barón de Vulgaria, el reino donde están prohibidos los niños. Lo mandó levantar Luis II de Baviera a partir de 1869 como un sueño romántico inspirado en las óperas de Wagner, y el rey apenas llegó a vivir en él unos meses antes de morir. Dentro verás la sala del trono, la sala de los cantores y una gruta artificial, todo con un recargamiento que explica por qué se cita siempre como inspiración del castillo de Disney.
Justo enfrente está Hohenschwangau, el castillo amarillo donde se crio Luis II, y a pocos kilómetros queda Füssen, con su casco antiguo y buenas cervecerías bávaras para comer codillo o salchichas blancas. La entrada lleva hora asignada y en temporada alta se agota: resérvala con antelación. Para la foto clásica, sube al puente de María; conviene consultar antes si está abierto, porque a veces cierra por obras.